Antes de decidir qué cursos comprar, conviene averiguar qué le falta a cada puesto y, sobre todo, si lo que falla se resuelve capacitando. Una guía para hacer la detección con sus propias jefaturas, con preguntas, fuentes, un ejemplo y una guía de entrevista en Word.
La idea central
No toda brecha de desempeño es una brecha de aprendizaje
Cuando un resultado no se logra, la primera respuesta suele ser «hay que capacitar». A veces es correcto: la persona no sabe hacer algo que su puesto exige. Otras veces la persona sabe, pero le falta una herramienta, el procedimiento está mal diseñado, la carga no le deja aplicar lo que sabe, nadie le dijo con claridad qué se esperaba o hacerlo bien no tiene ninguna consecuencia. En esos casos la capacitación consume presupuesto y deja el problema igual.
Por eso la detección clasifica cada necesidad por su causa. La plantilla del plan anual usa cuatro: aprendizaje (conocimiento o habilidad); proceso, herramienta o recurso; perfil o selección del puesto; gestión, incentivo o carga de trabajo. Solo la primera entra al plan de capacitación.
Con la jefatura
Seis preguntas para encontrar la causa
Pregunta
Si la respuesta es sí…
¿La persona lo ha hecho bien antes, o lo hace bien cuando alguien la supervisa de cerca?
Sabe hacerlo. Revise si la expectativa está clara, si tiene tiempo y herramientas, y qué consecuencia tiene hacerlo bien o mal.
¿Falta una herramienta, información, un insumo o un paso del procedimiento?
Es un problema de proceso o de recursos: capacitar no lo corrige.
¿La carga de trabajo o los plazos impiden aplicar lo que la persona ya sabe?
Es un problema de carga o de organización del trabajo.
¿Se le exige algo que nunca formó parte del perfil con que se la contrató o promovió?
Revise el perfil y la decisión de selección o promoción; la capacitación puede ayudar, pero el plazo y el costo cambian.
¿Ocurre en todo el puesto, con distintas personas y distintas jefaturas?
Si todos fallan en lo mismo, mire primero el proceso y las instrucciones; si es una sola persona, mire su caso.
¿Hay algo que la persona no sabe hacer, aunque quiera y tenga todo lo necesario?
Es una brecha de aprendizaje: aquí sí corresponde capacitar.
Las competencias y conocimientos del perfil, con el nivel requerido. Sin perfil escrito, la detección se vuelve una lista de deseos.
02
Observar el nivel actual
Con evidencia: evaluación del desempeño, indicadores, observación del trabajo. La opinión de la jefatura cuenta, pero se contrasta.
03
Encontrar la causa de cada brecha
Con las seis preguntas. Lo que no es de aprendizaje sale de la detección con su responsable para corregirlo por otra vía.
04
Priorizar
Por impacto en la operación, número de personas afectadas y fecha: un cambio de sistema o de norma con fecha va primero.
05
Pasar al plan
Cada necesidad de aprendizaje se convierte en una acción con objetivo medible, presupuesto y forma de evaluación.
Fuentes
De dónde sale la información, y su límite
Fuente
Límite
Perfil del puesto
Dice qué se exige, no cómo está hoy cada ocupante.
Evaluación del desempeño
Útil si las competencias están descritas en conductas; una nota general no señala la brecha.
Indicadores de la operación
Muestran el síntoma (errores, reclamos, demoras); la causa hay que investigarla.
Cambios de proceso, de sistema o de norma
Generan necesidades seguras y con fecha: conviene planificarlas primero.
Entrevista con la jefatura
Aporta contexto; conviene contrastarla con hechos para no capacitar sobre impresiones.
Autodiagnóstico de los trabajadores
Refleja lo que las personas creen necesitar, no necesariamente lo que el puesto exige.
Ejemplo aplicado
Ejecutivo de servicio al cliente: a quién capacitar primero y en qué
Cuatro ejecutivos de una empresa ficticia, escala de 1 a 4. El perfil exige atención de reclamos en nivel 3, sistema de gestión de casos en nivel 3, conocimiento del producto en nivel 4, con pesos de 40 %, 20 %, 40 %. La brecha ponderada suma, para cada persona, lo que le falta en cada competencia por su peso; lo que alguien supera en una competencia no compensa lo que le falta en otra.
Ejemplo demostrativo · empresa ficticia, no es un cliente
Persona
Atención de reclamos
Sistema de gestión de casos
Conocimiento del producto
Brecha ponderada
Dónde está la brecha
Persona C
1
2
2
1.80
Atención de reclamos, Conocimiento del producto, Sistema de gestión de casos
Persona A
2
3
3
0.80
Atención de reclamos, Conocimiento del producto
Persona B
3
1
4
0.40
Sistema de gestión de casos
Persona D
4
3
3
0.40
Conocimiento del producto
Cálculo cotejado con el motor de brechas de competencias de tagline-lib, la biblioteca de cálculo propia de la firma.
Lectura: la persona C necesita un programa completo; A, reforzar atención de reclamos y producto; B solo le falta dominar el sistema de casos, que puede resolverse con una sesión práctica y un instructivo; D, conocimiento del producto. Antes de capacitar a B, la pregunta del paso 3: ¿el sistema tiene un instructivo y le dieron acceso de práctica? Si no, la brecha es de proceso, no de aprendizaje.
Límites
Lo que una detección no resuelve
La escala de 1 a 4 y los pesos son convenciones de la empresa: hay que declararlos antes y usarlos igual para todos.
Una brecha observada por una sola jefatura puede reflejar su criterio: conviene contrastar con un dato o una segunda opinión.
La detección dice qué falta, no garantiza que capacitar lo resuelva: eso se verifica después, en el puesto.
Los datos de las personas evaluadas se tratan con reserva y con la finalidad informada (Ley para la Protección de Datos Personales).
Con las necesidades ya clasificadas, el siguiente paso es el plan anual de capacitación, cuya plantilla en Excel trae la matriz de detección con la causa de cada brecha.
Preguntas frecuentes
Lo que más se consulta
¿Qué es la detección de necesidades de capacitación?
Es el análisis que identifica qué conocimientos o habilidades le faltan a las personas para desempeñar su puesto como se espera, y qué de lo que no funciona NO se resuelve capacitando. Se hace por puesto, contrastando lo que exige el perfil con lo que hoy se observa, y termina en una lista priorizada que alimenta el plan de capacitación.
¿En qué se diferencia de un plan de capacitación?
La detección responde qué hace falta y por qué; el plan responde qué se hará, cuándo, con qué presupuesto y cómo se evaluará. Un plan sin detección suele ser una lista de cursos ofrecidos por proveedores.
¿Qué métodos se usan?
Revisión del perfil del puesto, resultados de la evaluación del desempeño, indicadores de la operación (errores, reclamos, tiempos), entrevistas con las jefaturas, observación del trabajo y, con cautela, encuestas de autodiagnóstico. Lo habitual es combinar dos o tres fuentes y contrastarlas.
¿Cada cuánto se hace?
Una vez al año para el plan anual, y además cada vez que hay un cambio que la genera con seguridad: un sistema nuevo, un procedimiento distinto, una norma reformada o una persona que asume un cargo de mando.
¿Es obligatoria en El Salvador?
No hay una obligación legal general de hacer una detección de necesidades. La cotización al INCAF de las empresas con diez o más trabajadores es otra cosa (Art. 19 num. 3 de la Ley del INCAF), y la detección ayuda justamente a decidir qué de lo que se necesita puede cubrir la oferta formativa del INCAF y qué hay que diseñar a la medida.
Si quiere aplicarlo en su empresa
Si quiere hacer la detección con ayuda externa.
Podemos entrevistar a sus jefaturas, revisar perfiles, evaluaciones e indicadores y entregarle la matriz por puesto con la causa de cada brecha, lo que no se resuelve capacitando y un plan priorizado con presupuesto.