Talento humano
Qué vale cada cargo, cómo se mide el desempeño, qué dice el clima y con qué criterio se contrata. Las cuatro decisiones que ordenan la planilla, que suele ser el gasto más alto de la empresa.
Ver la práctica de talento humano
Ordenamos las decisiones sobre su gente —cargos, salarios, desempeño y selección— con criterio técnico y con el artículo del Código de Trabajo a la vista.
La planilla suele ser el gasto más alto de una empresa y, aun así, es donde más se decide por intuición: se contrata por referido, se sube el sueldo al que reclama y se evalúa al final del año con un formato prestado.
Tagline es una firma de consultoría con quince años de operación. En El Salvador su práctica principal es talento humano: valoración de cargos y bandas salariales, evaluación del desempeño, clima laboral y reclutamiento y selección con evaluación psicométrica. Energía y responsabilidad social completan la oferta. No vendemos formatos sueltos: ordenamos la estructura, ponemos método donde hoy hay criterio suelto y dejamos cada decisión documentada para que se sostenga ante la gerencia, ante el equipo y ante una auditoría.
Es la práctica que más trabajamos en El Salvador y la que mejor resuelve el gasto más alto de una empresa. Energía y responsabilidad social completan la oferta.
Qué vale cada cargo, cómo se mide el desempeño, qué dice el clima y con qué criterio se contrata. Las cuatro decisiones que ordenan la planilla, que suele ser el gasto más alto de la empresa.
Ver la práctica de talento humanoCuánta energía consume la operación, cuánto de eso es evitable y si la autogeneración se paga sola. Con el retorno calculado sobre sus facturas, no sobre un promedio.
Ver gestión de la energíaMaterialidad, programa con indicadores y evidencia que resista la pregunta de un cliente internacional o de un banco. Empezando por la relación con la propia gente.
Ver responsabilidad socialCorren enteras en su navegador: no piden correo y no envían datos. Cada resultado viene con el artículo del Código de Trabajo del que sale.
Principalmente con la mediana empresa salvadoreña: la que ya tiene una estructura que administrar y no cuenta con un área de compensación capaz de construir sus propias bandas, ni con presupuesto para las grandes firmas internacionales. El tamaño cambia el alcance, no el método. Por debajo de unas quince personas, la mayoría de estos proyectos todavía no se justifica, y preferimos decirlo.
Por lo que hoy le está costando dinero. Si los sueldos se negocian uno a uno y nadie sabe bien qué hace cada cargo, se empieza por valoración de cargos. Si la rotación se concentra en un área concreta, por clima. Si cada contratación es una apuesta, por selección. En una conversación corta se identifica cuál es, y esa recomendación no depende de qué servicio sea más grande.
Porque es lo que la gente busca. Antes de publicar este sitio medimos el mercado salvadoreño: 14.913 búsquedas mensuales útiles del empleador, de las cuales apenas 142 tienen intención comercial explícita. En El Salvador nadie busca «consultora de recursos humanos»: busca cuánto le toca de aguinaldo. Las calculadoras responden esa pregunta con el artículo citado, y quien necesite algo más ya sabe dónde estamos.
Todavía no, y preferimos decirlo antes que aparentarlo. La firma opera desde Ecuador desde 2009 y atiende El Salvador de forma remota, con el trabajo de campo que cada proyecto requiera. La sociedad salvadoreña se constituye cuando haya operación que la justifique; por eso este sitio no publica una dirección ni un teléfono local que no existen.
En El Salvador no. Esa actividad exige perito acreditado ante el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, y la firma no cuenta con esa acreditación. En Ecuador sí es una de nuestras prácticas, pero las acreditaciones no cruzan fronteras y ofrecer aquí lo que allá podemos hacer sería una forma elegante de mentir.
Cada cifra sale del texto oficial y se verifica antes de publicarse. Es una precaución con motivo: buena parte del material sobre derecho laboral salvadoreño que circula cita artículos ya reformados. Dos ejemplos que cuestan dinero: la tabla del aguinaldo de 10, 15 y 18 días está derogada —son 15, 19 y 21—, y desde octubre de 2025 el plazo de pago va del 20 de octubre al 20 de diciembre, no del 12 al 20 de diciembre.
Una conversación de veinte minutos basta para saber si el problema está en la estructura de cargos, en cómo se mide o en cómo se contrata. Le decimos cuál es, aunque no terminemos trabajando juntos.
Conversemos su caso